Marchan en protesta a política migratoria de Trump
- pridecompridecom
- 24 jun 2018
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Activistas marcharon a favor de los migrantes, criticando las políticas del Gobierno de EE.UU. Las Organizaciones de Derechos Humanos también denunciaron diferentes abusos e irregularidades en más de una docena de albergues donde se envió a niños migrantes.
Decenas de personas marcharon el pasado sábado en la ciudad estadounidense de San Diego, fronterizo con México, para protestar contra la política de “tolerancia cero” del presidente Donald Trump. Cerca de 2.000 niños fueron separados de sus familias en la frontera entre EE.UU. y México y fueron enviados a centros de detención con espacios similares a jaulas.
Lydia Ponce, del American Indian Movement Southern California, demandó la “falta de humanidad” del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por su sigla en inglés) de Estados Unidos (EE.UU.).
Ponce apuntó que las familias emigran por “las guerras financiadas por este país desde hace décadas al sur de la frontera”.
En la ciudad de Los Ángeles casi 30 personas acamparon para repudiar la nueva política estadounidense. Y ahí seguirán “hasta que las familias separadas se reunifiquen”, anunció Ponce.
Los centros fueron acusados por la falta de atención médica, errores en la administración de medicamentos, abusos físicos y sexuales.
En medio de la polémica sobre la política migratoria del presidente Donald Trump, Organizaciones de Derechos Humanos denuncian diferentes abusos e irregularidades en más de una docena de albergues donde el gobierno de Estados Unidos envió a niños migrantes.
En el informe independiente, los albergues fueron acusados de violar los estándares de atención, seguridad y cuidado de los menores, destacando la falta de atención médica a lesiones y enfermedades, errores en la administración de medicamentos, abusos físicos y sexuales a los menores separados de sus padres.
El refugio Shiloh Treatment Center ubicado en Texas fue demandado por el Centro de Derechos Humanos y Leyes Constitucionales de Los Ángeles, ya que los niños que son enviados allí reciben los medicamentos administrados sin importar su condición y sin el consentimiento de sus padres.
Entre las entidades denunciadas se encuentra Southwest Key Programs of Texas, institución en donde opera el albergue Casa Padre, en Brownsville, Texas, la cual acogió a unos 1.500 inmigrantes separados de sus padres en cumplimiento de la política de "tolerancia cero".
En otras instalaciones de la misma organización fueron encontradas 246 violaciones a los derechos de los infantes.
El informe dice que los inspectores de Texas encontraron 246 violaciones en otras instalaciones de esta organización. La ORR no respondió a una solicitud de comentarios de la agencia internacional de noticias AFP.