top of page

Jueves Santo, día del sacerdocio y cena del Señor

  • Foto del escritor: pridecompridecom
    pridecompridecom
  • 29 mar 2018
  • 2 Min. de lectura

El Vicariato Apostólico del Beni cuenta con 28 sacerdotes que atienden el trabajo pastoral tanto en la ciudad como en las provincias que le corresponde de acuerdo al área jurisdiccional, provincias Cercado, Marbán, Moxos, Itenez, Yacuma y Mamoré.

Actualmente cuenta con sacerdotes misioneros entre ellos 12 son de la Orden Franciscana incluyendo a obispos, dos Salesianos, dos Jesuitas, dos sacerdotes de la Congregación San Vicente de Paul y 10 son Diocesanos (sacerdotes del Beni), siendo el Rvdo. Adám Bravo Mendoza el primer sacerdote beniano que ya lleva 50 años de vida religiosa.

Este jueves todos ellos renuevan sus promesas sacerdotales a través de la Eucaristía que se efectuó a las 08:00 en la iglesia Catedral, así mismo se bendicen los óleos de los enfermos y Catecumenos, de igual manera se consagra el Santo Crisma.

Mons. Julio Maria Elias como máxima autoridad de la iglesia beniana hace un llamado a la población para que se motive nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas que estén al servicio de Dios y de su pueblo, tomando en cuenta el mandamiento del amor, "damos gracias a Jesús, el Sumo y Eterno Sacerdote, por los sacerdotes que él nos ha regalado en nuestra iglesia en el Beni", manifestó.

Otra de las actividades religiosas en Jueves Santo es la ultima Cena Pascual, que fue la primera Eucaristía de la historia, es ahí donde se anuncia la muerte del Señor y se proclama su resurrección, mientras se espera la venida gloriosa de Jesús, quien nos da su mandamiento nuevo de amor de amarse los unos a los otros como Él nos ha amado, convertido en misericordia y servicio a los demás.

Esta Eucaristía central se realiza en la Catedral donde apreciamos ese gesto del lavatorio de pies que hace el obispo a los discípulos de Jesús en la representación de los hermanos del Cabildo Indigenal.

Pasada la ceremonia se abre el telón y se contempla el altar espléndido en cada una de las parroquias de la ciudad, una tradición donde los feligreses hacen un recorrido por la noche, visitando y venerando los altares.

Por su parte los hermanos del Cabildo Indigenal salen en procesión hasta su sede donde viven y comparten una ceremonia ritual entre rezos y cantos al rededor de un gran banquete lleno de alimentos característicos de la región que luego es compartido entre todos.


bottom of page