COED preparada para combatir sequía e incendios
- pridecompridecom
- 23 jul 2017
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En lo que va del mes se cuenta con 1500 focos de calor, una acescencia peligrosa, que hará que gran parte del Beni tendrá serios problemas de visibilidad que afectarán críticamente la aeronavegación.
El invierno no solamente trae vientos del sur que despliegan temperaturas bajas, también se acostumbra a emplear el fuego para quemar ripios y preparar la tierra para nuevas siembras, acción que simplifica la actividad agrícola pero genera contratiempos para propios y extraños, los focos de calor significan una antesala a probables incendios e intensas humaredas.
Cristian Miguel Cámara, director del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) considera que la práctica recurrente del chaqueo es perniciosa y atentatoria.
“No me parece que una actividad como la productiva se tenga que intoxicar a todo un pueblo, estamos en Julio y ya el efecto es alarmante; tenemos ya 1.500 focos de calor, el pasado martes habían 40 y el miércoles subió a 400, es una ascendente peligrosa”
Se estima que en Agosto gran parte del Beni tendrá serios problemas de visibilidad que afectarán críticamente la aeronavegación, la mecanización es una alternativa que merece análisis a pesar de la inversión que implica.
“Debemos coadyuvar a la mecanización del agro, a pesar de tener un costo en personal, máquinas y tiempo, de lo contrario tendremos que pagar un precio más alto por los efectos del humo en nuestra salud y en la del clima. Una acción no puede ir en desmedro de toda una población”, aseveró Cámara.
El COED está planificando la perforación de 61 pozos de agua en varios municipios debido a que se evidencia una crítica sequía.
Cámara informó que en lo que va del año se registra una precipitación menor, entre 200 a 300 milímetros, lo que avizora carencia de agua en las provincias Iténez, Cercado, Marbán y Yacuma. La COED tiene un plan de contingencia integral que contempla captación y distribución de agua y atención de emergencias.
En el Beni como en casi todo el oriente boliviano, existen dos temporadas marcadas que inciden en la vida, la época húmeda o lluviosa, generalmente con altos índices de precipitación, y la época seca con probabilidades fehacientes de sequía. Dos polaridades que asume con experiencia el C.O.E. cuya misión se establece en la atención, prevención y mitigación de desastres.