Domingo de ramos en Trinidad
- pridecompridecom
- 9 abr 2017
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La Semana Santa se inició con el Domingo de Ramos, éste día se recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén, el origen a esta celebración se basa en la alegre, multitudinaria y festiva bienvenida a Jesús con palmas.

Por un momento la gente revive la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.

San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: "Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto".

Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús las que siembran la nueva semilla evangelizador de la Iglesia en el mundo.

"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.

La liturgia de las palmas, llamado pascua florida, anticipa el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.