Se identifican 56 focos de calor en la región
- Redacción central
- 29 ago 2016
- 2 Min. de lectura

El cielo de Riberalta, generalmente azul durante la mayor parte del año, se encuentra desde hace una semana atrás cubierto por una humareda que en horas de la noche, la madrugada y parte de la mañana tiende a ser densa, dificultando la visibilidad y por ende algunas actividades que se desarrollan desde muy temprano, como es el del moto taxi y el traslado de los trabajadores a las distintas beneficiadoras de almendra que hay en esta ciudad.
Esta humareda, que afecta a gran parte del territorio en el departamento, se debe a los focos de calor o incendios (Chaqueos) que si bien hasta la fecha han podido ser controlados, son constantes, perjudicando sobre todo las actividades de las líneas aéreas, ya que el campo visual de las torres de control se limita, por ejemplo en el caso del aeropuerto de Riberalta.
Según el primer informe emitido por la Unidad de Gestión de Riesgos dependiente de la Secretaria Municipal de Desarrollo Productivo, hasta el último fin de semana se habrían identificado 56 focos de calor e incendios, todavía de poca magnitud en varias comunidades campesinas.
El responsable de esta repartición, Claudomar Rodríguez, explicó que se conformó una comisión, que está realizando una inspección a todos estos lugares a fin de constatar la gravedad y la afectación que tiene a la población de entorno.
“Una vez se cuente con todos estos datos, elaboraremos un informe técnico para remitirlo al Concejo Municipal solicitando la declaratoria de Alerta Naranja”.
Esta declaratoria permitirá el desembolso de los recursos económicos necesarios para llegar con el equipo adecuado y la contratación de personal adicional que trabaje en las zonas afectadas por los focos de calor o incendios que pudieran surgir, aclaró el funcionario.
Lamentó la “Falta de Conciencia” de personas ajenas a las comunidades afectadas que realizan actividades de caza y pesca, dejando fogatas y restos de cigarrillos encendidos en medio del monte y la vegetación seca, que posteriormente derivan en incendios.
Esta situación fue corroborada por el Secretario Ejecutivo de la Federación Campesina, Alfredo Nava, quien explicó que en los denominados “chacos” o lugares de labranza, los comunarios realizan quemas controladas y con autorización; sin embargo serian personas ajenas las que estarían ocasionando este tipo de dificultades.
Las comunidades campesinas afectadas por los focos de calor son: San Ariel, Medio Monte, Yolosa; casi la totalidad de las que pertenecen al territorio Ivon y la mitad del territorio Florida.
Sequía
Otro problema por el que atraviesan las comunidades indígenas y campesinas en su mayoría, es la sequía. La falta de agua está afectando prácticamente a todas las comunidades, en especial la zona ganadera, explicó el dirigente Alfredo Nava.
“Llamamos a todas las autoridades a que se pronuncien, si bien el Gobierno Municipal a través de la Unidad de Gestión de Riesgos está haciendo todo el esfuerzo para trasladar agua en cisternas, sin embargo, esto nos es suficiente ya que hay comunidades bastante alejadas donde no se puede llegar, es por ello que necesitamos que máquinas retroexcavadoras se trasladen de emergencia y por lo menos perforen algunas pozas”, afirmó.
Las comunidades afectadas por la falta de agua son Abaroa (Carretera a Guayaramerín), la totalidad de la Sub Central Las Pampas (Que cuenta con cinco comunidades), Palmira, San Jorge, Mariposas, Santa Delmira, Tres Palmeras.
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